Autoridades federales del sector salud reforzaron las medidas de prevención y respuesta en cinco estados del Pacífico mexicano ante los posibles efectos del huracán Polo y las condiciones meteorológicas asociadas a su paso.
Las acciones se concentran en Baja California Sur, Guerrero, Michoacán, Colima y Jalisco, entidades donde se busca mantener la capacidad de operación de hospitales y unidades médicas ante posibles lluvias intensas, inundaciones, deslaves u otras afectaciones.
Como parte del despliegue preventivo, la Secretaría de Salud instaló el Comando Operativo para la Seguridad en Salud, mecanismo utilizado para coordinar acciones entre autoridades sanitarias, Protección Civil y gobiernos estatales y locales ante situaciones de emergencia.
El Instituto Mexicano del Seguro Social mantiene vigilancia sobre 748 inmuebles médicos y administrativos ubicados en entidades con potencial de afectación. La intención es anticipar necesidades de personal, insumos, atención médica y continuidad de los servicios en caso de que las condiciones meteorológicas generen daños.
También se desplegaron brigadas en puntos estratégicos de Guerrero, Michoacán, Colima y Jalisco para apoyar las tareas de preparación y respuesta. La coordinación contempla seguimiento permanente de las condiciones del fenómeno y de las necesidades que puedan presentarse en las comunidades.
Aunque la trayectoria de un ciclón puede modificarse conforme avanza, las autoridades mantienen los protocolos preventivos para reducir riesgos y responder con mayor rapidez. La recomendación para la población de las zonas bajo vigilancia es atender únicamente los avisos de las autoridades de Protección Civil y los reportes meteorológicos oficiales.




